Cómo hacer seguimiento a un cliente sin ser pesado
Hacer seguimiento no es insistir. Es seguir siendo útil hasta que el cliente esté listo para decidir.
Acuerda el siguiente paso en la reunión
Cuando la reunión termina con una fecha ("te envío la propuesta el jueves y lo vemos el lunes"), el seguimiento deja de ser una molestia y pasa a ser lo acordado.
Que cada mensaje aporte algo
Un artículo relacionado, la respuesta a una duda que mencionó o un dato de su sector. Un mensaje que solo dice "¿alguna novedad?" no da motivos para contestar.
Varía el canal
Alterna correo, LinkedIn y llamada. Una persona puede ignorar los correos y atender una llamada breve.
Deja espacio entre contactos
Escribir todos los días agobia. Cada una o dos semanas suele ser un ritmo razonable, ajustado a lo que hayas acordado.
Sabe cuándo parar
Si no hay respuesta tras varios intentos, envía un último mensaje amable que deje la puerta abierta. Muchas veces es el que más respuestas recibe.
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